lunes, 27 de junio de 2011

la princesa y el mar (cuento erotico)

¿Has probado alguna vez una lágrima? es salada...como el agua de mar.
Pues resulta que hace muchos años, millones de años, el mar no es como lo vemos ahora,
antes el mar era de agua dulce y sin olas, tranquilo como un lago, como si se tratase de un
inmenso espejo.
Y casualmente a orillas del mar existía un gran castillo, en donde vivía una joven y hermosa
princesa a la que le encantaba el mar. Le gustaba tanto el mar que pasaba horas nadando
en él, de día y de noche, de tarde y mañana, le gustaba ir como salía la primera estrella al
anochecer y la última al amanecer...
Al mar le agradaba mucho la compañía de la bella princesa, la recibía con aguas cálidas
para que ella pudiera nadar sin resfriarse, mandaba aguas cristalinas para que que la
princesa pudiera ver peces y corales de colores incluso en una ocasión le pidió al sol que
vistiera un atardecer con cientos de hermosos colores para la princesa...desde aquel
momento quedaron profundamente enamorados. Pasaron algunos años, la princesa creció y
se convirtió en una hermosa doncella y vivieron felices .
Pero un mal día la princesa llego de su castillo y se acerco al mar, sin embargo esta vez no
se metió a nadar, sino que se se sentó en unas rocas en la playa. El mar notó que la
princesa caminaba muy lento y cabizbaja así que se acerco lentamente hasta las rocas que
daban a los pies de la princesa. El mar le pregunto que si le pasaba algo, o por que estaba
tan triste, de los ojos de la princesa brotó una lagrima que recorrió su mejilla hasta caer
justamente donde estaba el mar, que por primera vez probaba el agua salada!
La princesa le dijo al mar que estaba triste y lloraba por que iba a venir un príncipe desde
muy lejos para llevársela a su castillo en las montañas y casarse...
En ese momento el mar sintió un terror inmenso y arrebató a la princesa de una ola gigante,
y delicadamente la llevo a una costa lejana en donde no pudieran encontrarla.
Ahí vivieron mucho tiempo felices y enamorados, juntos. El mar complacía todas sus deseos,
le daba alimento, mandaba focas delfines para que la princesa se divirtiera, en una ocasión
el mar le regalo mil perlas para que ella pudiera hacerse un vestido con ellas.
Así pasó el tiempo y no había nada ni nadie que pudiera impedir tanta felicidad. Hasta que
una fría tarde de noviembre, mientras jugaban en la playa, se escuchó el cansado galope de
un viejo caballo que se aproximaba al mar, lo cabalgaba un príncipe que desesperado detuvo
a la gente que venía con él, se acercó a la princesa y gritó:
- Princesa, te he buscado por cielo, por tierra y hasta hoy te vengo a encontrar en el mar-
Sin poder hacer mucho la subió a su caballo y partieron hacía su castillo en las montañas.
El viejo y triste mar no pudo hacer nada mas que ver como se llevaban al amor de su vida.
Desde aquel día el mar lloró tanto que toda su agua se volvió salada y extiende sus brazos
en forma de olas tratando desesperadamente de encontrar a su princesa.
FIN

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